En pocos días será Navidad —no cesaba de pensar—, y los niños de familias pobres querrán tener juguetes. ¡Cómo deseo que sean felices!»
Cada vez trabajaba más arduamente, hasta altas horas de la noche, cuando ya los dedos le dolían, la vista se le nublaba y quedaba rendido de sueño en su silla. A la primera luz, madrugaba y continuaba su obra de amor.
Interiormente se sentía muy bien. Por fin, la víspera de Navidad ¡concluyó su tarea! Todos los niños que tenía anotados en su libreta recibirían ... (ver texto completo)
Cada vez trabajaba más arduamente, hasta altas horas de la noche, cuando ya los dedos le dolían, la vista se le nublaba y quedaba rendido de sueño en su silla. A la primera luz, madrugaba y continuaba su obra de amor.
Interiormente se sentía muy bien. Por fin, la víspera de Navidad ¡concluyó su tarea! Todos los niños que tenía anotados en su libreta recibirían ... (ver texto completo)
Fue extraordinario lo que hiciste
—le dijo Dios—; pero no has terminado. Es preciso que todos los niños conozcan Mi amor. ¿Me ayudas a manifestárselo?
Dios había respondido y seguiría respondiendo la oración de Gertrudis por su marido. Klaus llegó a ser más feliz de lo que había creído posible. Puso todo su empeño en ayudar a niños de distintos países. Les hablaba quedamente a la conciencia y les infundía ánimos, así como Gertrudis había hecho con él. Se sentía en la gloria cada vez que un niño ... (ver texto completo)
—le dijo Dios—; pero no has terminado. Es preciso que todos los niños conozcan Mi amor. ¿Me ayudas a manifestárselo?
Dios había respondido y seguiría respondiendo la oración de Gertrudis por su marido. Klaus llegó a ser más feliz de lo que había creído posible. Puso todo su empeño en ayudar a niños de distintos países. Les hablaba quedamente a la conciencia y les infundía ánimos, así como Gertrudis había hecho con él. Se sentía en la gloria cada vez que un niño ... (ver texto completo)
