Buscamos un hombro en el que llorar, unos oidos que nos escuchen, una mirada que nos comprenda, un
amigo que nos acompañe. Y olvidamos al mejor amigo, nuestro interior.
Crece con él y desarrolla su
amistad. Qué bien te sentirás con él! Después compártelo con los demas.
Siempre te lo agradecerá.
Francis
Aragón