LA NUEZ DE ARRIBA (Burgos)

En la era (foto antigua)
Foto enviada por Victoria Serna,

La amistad termina donde
la desconfianza empieza.
Proverbio español
AMIGO DEL ALMA
Amigo que mitigas mi dolor,

Que me salvas de los horrores de tiempo,

No existen palabras para expresar lo que siento,

cuando en tus ojos se refleja nuestra amistad
buenas noches Nuez de arriba, hola VICTORIA, que pases buena noche, un besin.
Buenas noches Berta un besin y hasta mañana por la tarde me toca trabajar
Trillar.
Una vez pisada la parva se enganchaba el trillo a los bueyes o caballerías y comenzaba la trilla propiamente dicha. Se daban repetidas vueltas con el trillo manejando el trillador los animales desde el centro de la parva o desde el propio trillo si era necesario cargar con más peso la herramienta y hacerla más eficaz. Cada cierto tiempo, y de forma regular, se da vuelta a la parva con horcas y ahora también con horquillos de madera y rastrillos.
buenas noches Nuez de arriba, hola VICTORIA, que pases buena noche, un besin.
Mediada la trilla y mediado el día se hace un descanso, para la comida y se deja la parva en reposo para que se caliente. El calentamiento de la parva elimina los restos de humedad de la paja y del grano, facilitando la trilla, la eliminación de la cáscara y del polvo.
El proceso descrito hasta ahora es el seguido para la trilla del trigo, cereal con cáscara y espigas muy compactas que necesita una mayor dedicación,
La paja resultante se trasladaba al pajar en lizares. Son estos unos lienzos de grandes dimensiones en cuyo centro se acumula la paja para anudar después los extremos diagonalmente. Seguidamente se cargaban siempre al hombro hasta alcanzar el pajar en que se guarda la paja.
El grano se recoge y mide en medias fanegas de madera y se introduce en sacos o en costales. En los sacos normales solía caber fanega y media de grano, y en los costales dos fanegas y media. Lógicamente los últimos sólo podían ... (ver texto completo)
Trillar.
Una vez pisada la parva se enganchaba el trillo a los bueyes o caballerías y comenzaba la trilla propiamente dicha. Se daban repetidas vueltas con el trillo manejando el trillador los animales desde el centro de la parva o desde el propio trillo si era necesario cargar con más peso la herramienta y hacerla más eficaz. Cada cierto tiempo, y de forma regular, se da vuelta a la parva con horcas y ahora también con horquillos de madera y rastrillos.
Mediada la trilla y mediado el día se hace un descanso, para la comida y se deja la parva en reposo para que se caliente. El calentamiento de la parva elimina los restos de humedad de la paja y del grano, facilitando la trilla, la eliminación de la cáscara y del polvo.
El proceso descrito hasta ahora es el seguido para la trilla del trigo, cereal con cáscara y espigas muy compactas que necesita una mayor dedicación,
. LA TRILLA.

Se desarrolla siguiendo un orden riguroso en distintas fases.

1. Tender la parva.
Se disponen los haces en círculo y se sueltan los vencejos para poder reutilizarlos posteriormente, normalmente para atar otras especies forrajeras. Se extiende posteriormente la mies utilizando para ello las horcas. Estas herramientas con un número variable de dientes, dos, tres, cuatro e incluso cinco, son de una pieza, elaboradas en el propio pueblo a partir de raíces y ramas especialmente ... (ver texto completo)
Trillar.
Una vez pisada la parva se enganchaba el trillo a los bueyes o caballerías y comenzaba la trilla propiamente dicha. Se daban repetidas vueltas con el trillo manejando el trillador los animales desde el centro de la parva o desde el propio trillo si era necesario cargar con más peso la herramienta y hacerla más eficaz. Cada cierto tiempo, y de forma regular, se da vuelta a la parva con horcas y ahora también con horquillos de madera y rastrillos.
. LA TRILLA.

Se desarrolla siguiendo un orden riguroso en distintas fases.

1. Tender la parva.
Se disponen los haces en círculo y se sueltan los vencejos para poder reutilizarlos posteriormente, normalmente para atar otras especies forrajeras. Se extiende posteriormente la mies utilizando para ello las horcas. Estas herramientas con un número variable de dientes, dos, tres, cuatro e incluso cinco, son de una pieza, elaboradas en el propio pueblo a partir de raíces y ramas especialmente ... (ver texto completo)
El centeno se segaba y transportaba como el resto de cereales, pero luego recibía un tratamiento específico. En primer lugar se agrupaba en badejones con paja suficiente para unos veinte vencejos. Los badejones se peinaban sobre el horquillo metálico clavado en uno de los haces que le servía de bastidor ya través del cual asomaban las púas. Sobre ellas se pasaba el badejón para eliminar la paja más corta y la quebrada hasta obtener un manojo homogéneo de la longitud adecuada. Una vez atado, las cabezas ... (ver texto completo)
Cada manada se componía de ocho puños o puñados, cuatro por cada segador. Cuatro manadas cruzadas hacían un haz. Los haces se ataban con vencejos de paja de centeno. Las manadas y haces debían estar bien equilibrados, cruzando adecuadamente la mies para evitar que se escurriera del vencejo y que fueran más gruesos por una parte que por otra. No existía un vestuario específico de siega, salvo el habitual que protegía la ropa de vestir y protegía del sol. Algunos, sin embargo, utilizaban zagones y ... (ver texto completo)
La mies segada se disponía en manadas formando una hilada denominada manadero. Si la siega la realizaba un solo segador se iba formando el manadero con las manadas perpendiculares al sentido de la marcha y las cabezas orientadas a la izquierda. En la siguiente vuelta colocaba las manadas en sentido contrario, no siempre encima de las anteriores, sino al Iado. Generalmente la siega se realizaba entre varios segadores y era habitual contratar cuadrillas de los pueblos del valle en los que la cosecha ... (ver texto completo)
El objetivo final de esta recuperación ha sido la difusión del pueblo en el ámbito regional y la atracción de visitantes. Ambos objetivos fueron ampliamente alcanzados en todas las ocasiones en que se ha celebrado. Desde este primer momento se planteó la trilla como una repetición en tiempo real de las trillas tradicionales. Por ello se mantuvieron todas las fases y se siguieron los ritmos que este trabajo requería. Afortunadamente todavía son muchas las personas de la localidad que la realizaron ... (ver texto completo)
Ya tenemos a las dos caballerías uncidas con el “ubio”, que con unas sogas dispuestas para que no se rozaran, se ataban a un travesaño, y éste con una argolla, se unía a un gancho que llevaba el trillo y en estas condiciones empezaban los animales a dar vueltas a la parva, al medio día, tanto los animales como las personas descansaban, no les hacía falta reloj, tampoco los había y menos de pulsera, cuando en la fachada este de la torre empezaba a ponerse en sombra, era medio día, en aquel momento ... (ver texto completo)
Para finalizar solo quedaba poner a buen recaudo el fruto del trabajo, el grano al granero y la paja al pajar. Animales y hombres obtenían la recompensa a su duro trabajo.

Tras las dos jornadas de intenso trabajo que solía requerir todo el proceso, no había descanso posible ya que era necesario comenzar de nuevo hasta completar toda la cosecha.
Lo siguiente era aventar, es decir, lanzar hacia arriba la mezcla de semillas y paja que dejó la trilla, para que el viento las separe por su diferencia de peso. Por este motivo las eras se construían en lugares expuestos y aireados. Este trabajo a veces se convertía en pesado e interminable, sobre todo cuando el viento no hacía acto de presencia o era cambiante. Para estos casos, una pequeña banderola de tela colocada en un borde de la era tenía gran utilidad, ya que desde la preciada y escasa sombra ... (ver texto completo)