LA NUEZ DE ARRIBA (Burgos)

Hermanos Serna de merienda en el rio
Foto enviada por Victoria Serna,

A juventud ociosa, vejez trabajosa.

Refrán
Los futbolistas son los únicos profesionales que exigen ser recompensados por cumplir con su deber.

Manuel Alcántara.
Es tan fácil hacer sufrir a un ser que nos ama, tan fácil, que ni siquiera puede ser divertido.
-No he podido llegar antes, pero ¡aquí estoy!

- ¡Gracias!, gracias por venir dijo el anciano temblando de emoción, gracias por venir, no me has fallado, por fin te viiii… las últimas letras cayeron al suelo en silencio mientras cerraba sus ojos para siempre dejando en sus labios una sonrisa de satisfacción.

La cara de ella, al notarlo, se estrujó de dolor, de sus ojos brotaron lágrimas suaves que hicieron surcos en su piel.

-Llegaste tarde, - se oyó la voz de la enfermera.
- ¿Tarde?, ¿qué ... (ver texto completo)
Y aquella figura trajeada de verde con sus labios de entristecida ilusión, salió de la habitación y se alejó con la cabeza baja pensando para sus adentros: cuántas veces deseé que me llamara y no me llamó, cuantas veces paseaba por delante de su habitación y al ver la puerta cerrada, al no escuchar nada no me atrevía a entrar y pasaba de largo… y él en el último momento en ese instante en que ya alguien como yo resulta inútil ¡pensó en mi!, siempre fue tan especial, tan distinto, me llamó, trató ... (ver texto completo)
Lo que el olvido perdió. Cuentos infantiles con moraleja. Página de cuentos. Escritores españoles.

- Aún no ha venido, espero con impaciencia, -se oyó una voz desgastada en años.

- No se apure señor, llegará, seguro, solo hay que esperar.

- No creo, -dijo el anciano mirando a los ojos a la enfermera, no creo que venga ya, ya soy un viejo, ya no tengo frescura, ya no tiene motivos para prestarme atención, ya lo he vivido todo, ha estado tanto tiempo lejos de mi, es lógico, se cansó de que ... (ver texto completo)
-No he podido llegar antes, pero ¡aquí estoy!

- ¡Gracias!, gracias por venir dijo el anciano temblando de emoción, gracias por venir, no me has fallado, por fin te viiii… las últimas letras cayeron al suelo en silencio mientras cerraba sus ojos para siempre dejando en sus labios una sonrisa de satisfacción.

La cara de ella, al notarlo, se estrujó de dolor, de sus ojos brotaron lágrimas suaves que hicieron surcos en su piel.

-Llegaste tarde, - se oyó la voz de la enfermera.
- ¿Tarde?, ¿qué tratas de decirme?
- Que apenas ha podido verte unos segundos… se murió.
- No, no, no, no, no hables así, no digas eso, no puede ser, me he dado prisa, apenas me llamó salí corriendo lo dejé todo, vine en cuanto pude.
- Pues tardaste demasiado… - repitió con desgana la enfermera.

-No creí que estuviera tan al borde de… cuando me llamó me dijo que estaba bien, que me esperaba tranquilamente para charlar un rato, tomarnos una copa, hablar de los viejos tiempos, me dijo que quería darme un beso, que quería verme.

- Pues lo lamento, ya es tarde para esa charla, ya se marchó,- concluyó la enfermera sin variar su tono de voz.- Salgamos, dejemos a los enfermeros que hagan su trabajo. ... (ver texto completo)
Lo que el olvido perdió. Cuentos infantiles con moraleja. Página de cuentos. Escritores españoles.

- Aún no ha venido, espero con impaciencia, -se oyó una voz desgastada en años.

- No se apure señor, llegará, seguro, solo hay que esperar.

- No creo, -dijo el anciano mirando a los ojos a la enfermera, no creo que venga ya, ya soy un viejo, ya no tengo frescura, ya no tiene motivos para prestarme atención, ya lo he vivido todo, ha estado tanto tiempo lejos de mi, es lógico, se cansó de que no quisiera llamarla nunca, de no querer verla, se cansó de esperar, desapareció de mi vida para siempre.

-No diga eso, no se entristezca, por favor, la verá aparecer por ese pasillo, con su carita sonriente, con su melena desordenada, con ese esplendoroso brillo de cielos en su mirada.
- No, ya no me queda mucho tiempo más, ya gasté todo el tiempo de su compañía, apenas quedan segundos y todo ya se desvanecerá.

- No diga eso, por favor, no sea tan pesimista, quizá esta misma tarde, dentro de un rato la vea.

De repente como un vendaval alguien se asomó por la puerta de la habitación:
- hola, mi lindo viejecito ¿cómo va todo?, ¿qué tal estamos hoy?
- ¡es ella!, ¡ella!, ha venido, - dijo el viejo con un hilillo de voz sujetando el brazo de la enfermera… el anciano afianzó su débil vista en ella… la recorrió con su mirada, la desgastó con infantil ilusión.

Ella vestía una chaqueta color verde azulado, vaqueros desgastados rematados en un estrecho cinturón, elegantes botas de punta color marrón con bolso de piel a juego, ajustado, en su cuello, un sedoso pañuelo de tono verde aguamarina, cuidadosame anudado, pelo recogido hacia atrás por unas gafas de sol y labios pintados con el color de su latente ilusión. ... (ver texto completo)
El lápiz que deseaba escribir solo. Escritora de España.

Había una vez un lápiz que quería escribir solo pues cada día multitud de cosas deseaba narrar, algunas que había visto otras con las que deseaba soñar, pero nunca nadie le dejaba contar lo que él realmente al mundo quería citar. Cada día aquel lápiz de mano en mano mil letras decía pero ninguna de ellas en su interior sentía, triste se encontraba pues sus sentimientos nunca diría.
Aquel lápiz empezó un día su viaje y de una fábrica a ... (ver texto completo)
Buenas tardes Marcelino Lo mismo te deseo yo a ti y que el foro lol tengas muy anomado. Un saludo y hasta siempre
15. El que ha naufragado tiembla incluso ante las olas tranquilas.
Ovidio
14. Cuando veas a un hombre bueno, trata de imitarle;
cuando veas a uno malo, examínate a ti mismo.
Confucio
11. Si una cosa tiene solución. ¡para que preocuparse!
y si no tiene ya solución ¡para que preocuparse!
Pensamiento chino
9. Si un hombre tiene hambre no le dés un pez, enséñale a pescar.
Proverbio chino
8. Si algo puede salir mal, saldrá mal. Esta regla es la única que no falla.
Murphy
7. Aquel que no sabe valorar los placeres de la vida es que no los merece.
5. Una persona puede sentirse sola, aún cuando mucha gente la quiera.
Del Diario de Ana Frank.