Al comienzo, todos se entristecieron por la muerte de uno de sus
compañeros, pero después comenzaron a sentir curiosidad por saber quién
era el que estaba impidiendo el crecimiento de sus compañeros y la empresa.
¡La agitación en el área deportiva era tan grande que fue necesario llamar
a los de seguridad para organizar la fila en el velorio.
Conforme las personas iban acercándose al ataúd, la excitación aumentaba:
¿Quién será que estaba impidiendo mi progreso?
¡Qué bueno que el infeliz murió!
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