LA NUEZ DE ARRIBA (Burgos)

yo misma
Foto enviada por Victoria Serna,

Lo malo es que a mi me va pasando contigo como a las mamas con sus hijos "Donde tiene mi niño lo feo que yo no se lo veo"
JA; JA; JA; yo intento poner casas que no molesten
Ya lo se que si tu vieras algo muy malo me lo dirias
Lo malo es que a mi me va pasando contigo como a las mamas con sus hijos "Donde tiene mi niño lo feo que yo no se lo veo"
Tu haz la prueba y ponme sin ton ni son. Vas a ver como cumplo. Y entre nosotros el quedar bien o mal no se hace con un cumplido, son ya muchos mensajes.
Ya lo se que si tu vieras algo muy malo me lo dirias
Gracias ye veo que quieres quedar bien tu y tus cumplidosssssssssssssssssssss
Tu haz la prueba y ponme sin ton ni son. Vas a ver como cumplo. Y entre nosotros el quedar bien o mal no se hace con un cumplido, son ya muchos mensajes.
Lo malo es que despues de una selección y como coincidan un poco los gustos es dificil que no guste.
Gracias ye veo que quieres quedar bien tu y tus cumplidosssssssssssssssssssss
ja. ja, pues ya sabes te doy permiso para que pongas tus griticas
Lo malo es que despues de una selección y como coincidan un poco los gustos es dificil que no guste.
Muchas veces porque sabes elegir lo que pones, yo es que no tengo mucho tiempo y no puedo leerlo todo sin no ten por seguro que lo haría. ¡Y te criticaría si algo no me gustara!
ja. ja, pues ya sabes te doy permiso para que pongas tus griticas
De vez en cuando pongo algo que vale la pena ja, ja, ja,
Muchas veces porque sabes elegir lo que pones, yo es que no tengo mucho tiempo y no puedo leerlo todo sin no ten por seguro que lo haría. ¡Y te criticaría si algo no me gustara!
Gracias por el detalle del pueblo de mi mujer, No lo he tocado porque queda muy bien.
De vez en cuando pongo algo que vale la pena ja, ja, ja,
Gracias por el detalle del pueblo de mi mujer, No lo he tocado porque queda muy bien.
Y por fin, hijo mío:
que no turbe tu sueño la conciencia intranquila;
que no mengüe tu dicha el despecho abrasivo,
ni tu audacia flaquee ante la adversidad.
No deforme tu rostro jamás la hipocresía
y no toque tu mano, tración o deslealtad.
Y aún hay más, hijo mío:
que al volver tu mirada
sobre el camino andado
no haya lodo en tus pies,
ni se encuentre en tu huella
una espiga,
una mies,
o una flor
pisoteada.
Y perdónale al mundo su error, si no valora
tus merecimentos en lo qeu crees que valen;
(es probable hijo mío, que el más justo evalúo
es el que el mundo hace).
Y por fin, hijo mío:
que no turbe tu sueño la conciencia intranquila;
que no mengüe tu dicha el despecho abrasivo,
ni tu audacia flaquee ante la adversidad.
No deforme tu rostro jamás la hipocresía
y no toque tu mano, tración o deslealtad.
La mentira es hollín, no te manches los labios.
Y no ostentes seer rico, ser feliz o ser sabio
delante del que exhibe la llaga del fracaso.
No subleves la envidia, la admiración, los celos;
y busca l a sonrisa, no busques el aplauso.
Y perdónale al mundo su error, si no valora
tus merecimentos en lo qeu crees que valen;
(es probable hijo mío, que el más justo evalúo
es el que el mundo hace).
Al temor no le pongas el disfraz del perdón;
el valor, hijo mío, es la virtud más alta
y confesar la culpa el supremo valor.
No eches pues en los hombros de tu hermano la carga,
ni vistas a los otros las ropas de tu error.
Es tu deber, si caes, no obstante la caída,
tu ideal y tu anhelo mantener siempre enhiestos;
y no buscar la excusa, ni encontrar la disculpa.
Los héroes, hijo mío, nunca esgrimen pretextos.
La mentira es hollín, no te manches los labios.
Y no ostentes seer rico, ser feliz o ser sabio
delante del que exhibe la llaga del fracaso.
No subleves la envidia, la admiración, los celos;
y busca l a sonrisa, no busques el aplauso.
Y al que te pide un pan no les des un consejo.
No te juzgues más sabio qeu aquél que busca ayuda.
Dale apoyo y aliento y comparte su carga.
Dale tu oro y tu esfuerzo,
y después da el consejo.
Al temor no le pongas el disfraz del perdón;
el valor, hijo mío, es la virtud más alta
y confesar la culpa el supremo valor.
No eches pues en los hombros de tu hermano la carga,
ni vistas a los otros las ropas de tu error.
Es tu deber, si caes, no obstante la caída,
tu ideal y tu anhelo mantener siempre enhiestos;
y no buscar la excusa, ni encontrar la disculpa.
Los héroes, hijo mío, nunca esgrimen pretextos.