LA NUEZ DE ARRIBA (Burgos)

Entrada del pueblo Nº 3
Foto enviada por Victoria Serna,

HABÍA UNA VEZ UN PERRO PEQUINÉS
Había una vez un perro pequinés
que no sabía contar hasta tres.
- ¿Quién es, quién es
el perro pequinés?
- Es un cachorrito
que se llama Andrés.
¡Y el cuento empezó otra vez!
Había una vez un perro pequinés
que no sabía contar hasta tres.
- ¿Quién es, quién es
el perro pequinés?
- Es un cachorrito
que se llama Andrés.
¡Y el cuento empezó otra vez!
Había una vez un perro pequinés...
(Cuento de nunca acabar enviado por Paula León) ... (ver texto completo)
EL TÍO PARAMPAMPULES
- Este es el cuento del tío Parampampules que tenía los ojos azules
y el culo al revés. ¿Quieres que te lo cuente otra vez?
- Sí.
- No se dice que sí, se dice que no. Este es el cuento del tío Parampampules que tenía los ojos azules y el culo al revés. ¿Quieres que te lo cuente otra vez?
- No.
- No se dice que no, se dice que sí. Este es el cuento
JOSÉ SE LLAMABA
José se llamaba el padre,
Josefa la mujer
y al hijo que tuvieron le pusieron
José, se llamaba el padre,
Josefa la mujer...
EL CUENTO DE LA BUENA PIPA
- ¿Quieres que te cuente el cuento de la buena pipa?
- Sí.
- Yo no te digo ni que sí, ni que no, yo sólo te digo: ¿que si quieres que te cuente el cuento de la buena pipa?
- Bueno.
- Yo no te digo que «bueno», yo sólo te digo: ¿que si quieres que te cuente el cuento de la buena pipa?

(y así sucesivamente hasta que se canse el cuentista
"Entre menos piensa el hombre, más habla."
Dícese del que fija la vista con toda atención en algo o en alguien.

Mirar de hito en hito aparece recogido desde la primera edición del Diccionario de la Real Academia Española como: «Mirar fixamente, con atencion, y sin divertir la vista à otra parte».

El origen de esta expresión parece encontrarse en el término hito, que es el mojón o señal del camino que marca los linderos de los terrenos y ayuda a orientarse al que camina por sitios desconocidos. De la acertada observación de las señales ... (ver texto completo)
El caer no ha de quitar la gloria del haber subido.
LOS CHINOS ABURRIDOS
Cuando los chinos de China
no tienen nada que hacer
tiran piedras hacia arriba
y dicen que va a llover.
La gente esquivo, y me es horror el día;
dilato en largas voces negro llanto,
que a sordo mar mi ardiente pena envía.
Pepe Peña
pela papa,
pica piña,
pita un pito,
pica piña,
pela papa,
Pepe Peña.
No te quejes, si sufres. Se pule la piedra que se estima, la que vale. ¿Te duele? Déjate tallar, con agradecimiento, porque Dios te ha tomado en sus manos como un diamante... No se trabaja así un guijarro vulgar. San Josemaría Escrivá de Balaguer
¿Qué ley de Dios vos otorga que podáis, por tiempo tanto
como ha que fincáis en lides, descasar a los casados?
¿Qué buena razón consiente que a mi marido velado
no le soltéis para mí sino una vez en el año?
Y esa vez que lo soltáis, fasta los pies del caballo
tan teñido en sangre viene, que pone pavor mirallo;
y no bien mis brazos toca cuando se duerme en mis brazos,
y en sueños gime y forcejea, que cuida que está lidiando,
y apenas el alba rompe, cuando lo están acuciando
las esculcas ... (ver texto completo)
Si lo facéis por honralle, asaz Rodrigo es honrado,
pues no tiene barba, y tiene reyes moros por vasallos.
Yo finco, señor, encinta, que en nueve meses he entrado
y me pueden empecer las lágrimas que derramo.
Dad este escrito a las llamas, non se fega de él palacio,
que en malos barruntadores no me será bien contado."
ROMANCE VIII CARTA DE DOÑA JIMENA AL REY

En los solares de Burgos a su Rodrigo aguardando,
tan encinta está Jimena, que muy cedo aguarda el parto;
cuando demás dolorida una mañana en disanto,
bañada en lágrimas tiernas, escribe al rey don Fernando:
"A vos, el mi señor rey, el bueno, el aventurado,
el magno, el conquistador, el agradecido, el sabio,
la vuestra sierva Jimena, fija del conde Lozano,
desde Burgos os saluda, donde vive lacerando. ... (ver texto completo)
¿Qué ley de Dios vos otorga que podáis, por tiempo tanto
como ha que fincáis en lides, descasar a los casados?
¿Qué buena razón consiente que a mi marido velado
no le soltéis para mí sino una vez en el año?
Y esa vez que lo soltáis, fasta los pies del caballo
tan teñido en sangre viene, que pone pavor mirallo;
y no bien mis brazos toca cuando se duerme en mis brazos,
y en sueños gime y forcejea, que cuida que está lidiando,
y apenas el alba rompe, cuando lo están acuciando
las esculcas ... (ver texto completo)
ROMANCE VIII CARTA DE DOÑA JIMENA AL REY

En los solares de Burgos a su Rodrigo aguardando,
tan encinta está Jimena, que muy cedo aguarda el parto;
cuando demás dolorida una mañana en disanto,
bañada en lágrimas tiernas, escribe al rey don Fernando:
"A vos, el mi señor rey, el bueno, el aventurado,
el magno, el conquistador, el agradecido, el sabio,
la vuestra sierva Jimena, fija del conde Lozano,
desde Burgos os saluda, donde vive lacerando. ... (ver texto completo)
Cargar con el mochuelo

El dicho se emplea para calificar todo asunto o trabajo enojoso y difícil que recae sobre alguien en contra de su voluntad. Se cuenta que su origen tiene que ver con un divertido suceso que ocurrió entre un mozo andaluz y un soldado gallego que entraron en una venta y pidieron cena al posadero. Éste les advirtió que no tenían más que una perdiz y un mochuelo. El andaluz, que llevaba la voz cantante, se apresuró a decir: "Traíganoslos, que ya nos arreglaremos". Y cuando el mesonero les sirvió las aves, el andaluz propuso al soldado: "Elige, hermano, puesto que la cosa es clara: o tú te comes el mochuelo y yo la perdiz, o yo me como la perdiz y tú cargas con el mochuelo". El ingenuo gallego, abrumado por tan especiosa alternativa, exclamó tristemente: " ¡No sé cómo te las arreglas que siempre me ha de tocar a mí el de la cabeza más gorda!" ... (ver texto completo)