LA NUEZ DE ARRIBA (Burgos)

Ajuste del carnero
Foto enviada por Evaristo

Yo quiero habitar la zona

naciente de tu mirada,

donde la luz se corona

de una aureola dorada.

Por presenciar el destello
... (ver texto completo)
Sobre el iris almendrado,

que irradia magia y dulzura,

duerme el color derramado

de la mañana más pura.

En el centro prodigioso,
... (ver texto completo)
Yo quiero habitar la zona

naciente de tu mirada,

donde la luz se corona

de una aureola dorada.

Por presenciar el destello

de tu mirar inocente,

quisiera habitar su bello

resplandor eternamente. ... (ver texto completo)
La luz del primer astro incandescente

incendió la nocturna celosía

que el arrebol más cárdeno ceñía

en la hermosa corona de su frente.
Sobre las extensiones solitarias

cayó la oscura noche silenciosa

y el cielo se llenó de luminarias.

La luna floreció como una rosa.

Y una tierna y dulcísima emoción
... (ver texto completo)
La luz del primer astro incandescente

incendió la nocturna celosía

que el arrebol más cárdeno ceñía

en la hermosa corona de su frente.
Al fin del camino

se van a besar

el agua del río

y el agua del mar.

Con el río, madre,
... (ver texto completo)
En la espuma suenan

besos de coral,

crestas de azucenas

las olas del mar.

Con el río, madre,
... (ver texto completo)
Bajo el sol parece

rosa de cristal,

tobogán de níquel

a la luz lunar.

Con el río, madre,
... (ver texto completo)
Al fin del camino

se van a besar

el agua del río

y el agua del mar.

Con el río, madre,
... (ver texto completo)
Por el monte baja,

sierpe de metal,

la canción del agua,

camino del mar.

Con el río, madre,
... (ver texto completo)
Bajo el sol parece

rosa de cristal,

tobogán de níquel

a la luz lunar.

Con el río, madre,
... (ver texto completo)
En la oscura umbría

de la soledad,

bajo piedras verdes,

brota el manantial.

Con el río, madre,
... (ver texto completo)
Por el monte baja,

sierpe de metal,

la canción del agua,

camino del mar.

Con el río, madre,
... (ver texto completo)
En la oscura umbría

de la soledad,

bajo piedras verdes,

brota el manantial.

Con el río, madre,
... (ver texto completo)
La cabeza reclinada

sobre la hierba tenías.

Un sinfín de melodías

ceñía la madrugada

de púrpura moteada.

La sombra de los cipreses

solícitos y corteses.

Tu voz húmeda. Tu aliento.

El río de plata. El viento

acariciando las mieses. ... (ver texto completo)
Una tarde lejana de invierno

se secó para siempre el rosal

y mi madre también otro invierno

para siempre dejó de cantar.
Ya no hay rosas, canciones ni búcaros.

Sólo queda un recuerdo invernal.

El recuerdo de un hombre que sueña

un jardín a la orilla del mar.
Cada tarde mi madre cortaba

una rosa del blanco rosal

y cantando ponía la rosa

en un búcaro azul de cristal.
Una tarde lejana de invierno

se secó para siempre el rosal

y mi madre también otro invierno

para siempre dejó de cantar.
Yo recuerdo a mi madre cantando

en la tarde lejana estival

las canciones antiguas que hablaban

de un amor a la orilla del mar.
Cada tarde mi madre cortaba

una rosa del blanco rosal

y cantando ponía la rosa

en un búcaro azul de cristal.
El jardín de mi casa tenía

en su centro un enorme rosal

con las rosas más blancas y hermosas

que jamás pudo nadie encontrar.
Yo recuerdo a mi madre cantando

en la tarde lejana estival

las canciones antiguas que hablaban

de un amor a la orilla del mar.
El jardín de mi casa tenía

en su centro un enorme rosal

con las rosas más blancas y hermosas

que jamás pudo nadie encontrar.