Cucharas de madera, de Roberto
La aventura pende del cuello de su rival.
Todo ser que haya vivido la aventura humana, vive en mí.
Para el filósofo, la muerte no es más que la siguiente gran aventura
La aventura pende del cuello de su rival.
Estar en medio de la vida requiere de aventura.
Para el filósofo, la muerte no es más que la siguiente gran aventura
La mismísima esencia de la aventura es la incertidumbre. Si alguna vez me caso, intentare, desde luego, olvidarlo.
Estar en medio de la vida requiere de aventura.
La mismísima esencia de la aventura es la incertidumbre. Si alguna vez me caso, intentare, desde luego, olvidarlo.
A la sazón, el verano y el humo habían pasado. Los delfines aún jugaban, arqueando el horizonte, pero sólo para levantar recuerdos de puertas espirituales.
¿Es posible que a pesar de las invenciones y progresos, a pesar de la cultura, la religión y el conocimiento del universo, se haya permanecido en la superficie que, después de todo, aún habrá sido algo; que se le haya recubierto de un tejido increíblemente aburrido, que le hace parecerse a muebles de salón en vacaciones de verano?
¡Las flores silvestres del verano! En saga las bellas mujeres de muchas tumbas.
Y pensar que pudimos enlazar nuestras manos y apurar en un beso la comunión de fértiles veranos...
¿Es posible que a pesar de las invenciones y progresos, a pesar de la cultura, la religión y el conocimiento del universo, se haya permanecido en la superficie que, después de todo, aún habrá sido algo; que se le haya recubierto de un tejido increíblemente aburrido, que le hace parecerse a muebles de salón en vacaciones de verano?
Ya no llores, Verano! En aquel surco muere una rosa que renace mucho...
Y pensar que pudimos enlazar nuestras manos y apurar en un beso la comunión de fértiles veranos...
Pide que el camino sea largo. Que sean muchas las mañanas de verano en que llegues, ¡con qué placer y alegría!, a puertos antes nunca vistos.
Ya no llores, Verano! En aquel surco muere una rosa que renace mucho...
¿A un día de verano compararte? Más hermosura y suavidad posees.
Pide que el camino sea largo. Que sean muchas las mañanas de verano en que llegues, ¡con qué placer y alegría!, a puertos antes nunca vistos.
En la tierra jamás la poesía cesa: cuando, en la solitaria tarde invernal, el hielo ha labrado el silencio, en el hogar ya vibra el cántico del grillo, que aumenta sus ardores, y parece, al sumido en somnolencia dulce, la voz de la cigarra, entre colinas verdes.
¿A un día de verano compararte? Más hermosura y suavidad posees.
Las montañas y el jardín se van adentrando hasta mi habitación en verano.
El aguacero de verano tamborea en la cabeza de las carpas.
Con las lluvias del verano. El agua estancada y el río se juntan.
Las montañas y el jardín se van adentrando hasta mi habitación en verano.
Una golondrina no hace verano.
Con las lluvias del verano. El agua estancada y el río se juntan.