Cuando te sentís necesitado empezas a crecer, a florecer, a prosperar y a dar lo mejor que uno tiene.
No se encuentra sino lo que se busca, y se busca lo que en cierto modo está escondido en lo más profundo y oscuro de nuestro corazón.
La felicidad es una mariposa que siempre parece estar más alla de nuestro alcance, pero que si la esperas en silencio, podría posarse sobre tí.
Ponte a hablar cuando estés encolerizado y pronunciarás el mejor discurso del que alguna vez te hayas arrepentido.