Trinitaria
La gracia, más bella aún que la belleza. (Jean De La Fontaine)
No hay amor más verdadero que aquel que nunca se confiesa.
En el amor no existe el libre albedrío, nadie puede decidir de quién va a enamorarse. (Alejandro Dolina)
Si el pago de estar contigo un día es la vida misma, que me muera mañana y hoy quiero estar contigo.
El amor tira más que una yunta de bueyes. (Proverbio en español)
No sé que sea más insoportable, si la locura de quererte o el saber que nunca te tendré.
La verdad se detiene en la inteligencia; la belleza penetra en el corazón. (Henri Lacordaire)
Hace daño quererte como te quiero, siendo único, pleno, eres mi último amor, pero eres como el primero, el que me da la vida.
El amor todo lo vence. (Proverbio en español)
El amor es una silueta que cuando encuentras a la persona correcta, le encuestras una forma concreta.
Mi propia posición en el cielo con relación al Sol no debe hacerme encontrar menos bella la aurora. (André Gide)
Que dificil pensamiento el amarte sin tenerte, pues yo sólo soy un hombre que te sigue hasta la muerte.
Que rico olor... que tiene esta flor
Corre, corre cartero y dile a mi novio cuanto le quiero.
Mira dos veces para ver lo exacto; mira una sola vez para ver lo hermoso. (Henri Frédéric Amiel)
Aunque no me mires, aunque no sepas nada de mí, aunque no me quieras, por mucho que me duela admitirlo, sólo quiero que sepas que aún así, eres lo más importante para mí.
Lo bello es aquello que es inteligible sin reflexión. (André Maurois)
Éste es el camino del amor, déjate llevar. Abre tu mente y acércate. Yo soy tu fantasía. Déjame amarte... ¡y enloquece!.
Lo bueno es aquello en cuya posesión el apetito descansa, y lo bello, en cambio, aquello cuya contemplación agrada. (Santo Tomás)
Sólo el amor es capaz de engañarnos tanto y hacernos sentir tan bien.
Lo bueno necesita aportar pruebas; lo bello, no. (Bernard B. De Fontenelle)
La distancia no es cuando nos separamos, la distancia es si ya nunca más nos recordamos.
No es bello lo que es caro, sino caro lo que es bello. (Proverbio Israelita)
El tiempo que tardaría en contar las estrellas, es el tiempo que tardaría en dejar de amarte.