La mayor mortalidad de estos pacientes no so lo es por causas naturales, como el suicidio. También se debe a una mayor prevalencia entre los afectados de otras patologías como la diabetes o las enfermedades cardiovasculares”, explicó el doctor José Luis Ayuso, catedrático de psiquiatría de la Universidad Autónoma de Madrid.
El estudio científico demuestra que los riesgos de sufrir una angina de pecho aumentan un 14% en pacientes con depresión. “Ciertos tratamientos pueden elevar el riesgo de aparición de efectos a nivel metabólico cardiovascular”, explicó el doctor Ayuso. Para corregir este problema apuestan por una terapia integral que englobe no solo el trastorno mental, sino el resto de enfermedades asociadas.