Dora Castellanos, Colombia, 1924

Siempre amor

No sólo por gozarte te he buscado:
también te quiero para padecerte,
porque el solo placer de poseerte
no da la plenitud de haber amado.

El vivo resplandor de lo gozado ... (ver texto completo)
César Borja, Ecuador, 1852

Pan en la siesta

Surca el hondo remanso la píragua,
al pie del umbroso platanal esbelto,
cuyo follaje satinado y suelto
copia en su seno tembloroso el agua.

Arden las playas, al fulgor de fragua ... (ver texto completo)
Bernardo López García, España, 1838

De asombro y de dolor...
Al asesino de Abrahán Lincoln

De asombro y de dolor el alma llena,
severa juzga al que en el mal camina;
al bárbaro Nerón en la colina,
juez sin piedad la humanidad condena;
... (ver texto completo)
Lobo azul

No quise detenerte
pensaste que era el viento
fa fuerza de gravedad que te empujaba

Y era el impulso mío
la sed de lo que parte

Bien puede ser
el sol tras la montaña
o la montaña en sombra desteñida
la ciudad que se esfuma en la ventana
la estela en barco convertida
el olor de los muelles

la hora cero
la caída del Dios que nos levanta

La dulzura de las manos solas
la mancha
en los pañuelos blancos

No quise detenerte
me gustabas por agua

Llévate el lobo azul
Déjame el lila pálido ... (ver texto completo)
lores de hielo

Me filtro a empellones
me acoso a empujones
carrusel de confusiones
y remezones

Me codeo con los masones
detesto los blasones
... (ver texto completo)
Ana María Iza, Ecuador, 1941

Invasión

En perfectas escuadras de belleza
los pájaros invaden la tarde con sus alas.
La cintura del viento
se retuerce
en los brazos fornidos de los árboles
y suspiran las hojas débilmente ... (ver texto completo)
El paseo por el Tínima

Atormentado por la pena impía
a la orilla del Tínima vagaba,
y sus corrientes puras aumentaba
con el acerbo llanto que vertía.

« ¿Adónde está Mirtila?» le decía
con débil voz que lenta resonaba,
y el eco de lejos me escuchaba, ... (ver texto completo)
Anacleto Bermúdez, Cuba, 1806

En una ausencia

Duerme helada la musa con que un día
al trinar de la lira canté amores,
y ni de Abril la animan los primores
ni el sol brillante, ni la noche umbría.

Cuando Mirtila mi cantar oía ... (ver texto completo)
Apetito

Vivir frente al mar
para olerlo,
mirarlo al instante del deseo,
oírle el ruidoso silencio,
dormir con él,
caminarle la orilla, las violetas tardes,
conocerle los cambios por instinto,
acompañarlo en sus soledades grises y lluviosas, ... (ver texto completo)
Carmen Valle, Puerto Rico, 1948

Mapa de los sueños

La puerta abre a una segunda puerta falsa;
sin saber si los padres son los niños
o la casa es agua
y volar es más fácil que saber el cómo.

El tiempo es un siempre continuado; ... (ver texto completo)
Vicente Palés Anés, Puerto Rico

Rito eterno

Baja al cáliz abierto, nítido el lloro
que vierten en la altura los serafines;
un preludio suspiran, como violines,
que se torna en andante vivo y sonoro.

Celosos de su alado, plúmeo tesoro, ... (ver texto completo)
Victorio Suárez, Bolivia, 1952

Recuerdo

Recuerdo
aquel patio
la ventana de cristal
y el viento de la noche
resbalando sobre sábanas limpias
y el embrujo de una pasión ... (ver texto completo)
¡Guapísima VICTORIA!, ¿como sigue ese hombro?... a juzgar por la foto muy bien, je, je, je. Un abrazo de buenas noches y ¡Feliz fin de semana a todos/as!.
Hola Charo, mi hombro esta bien, gracias, solo tengo que cuidar de no hacer esfuerzos,
Feliz noche y un buen descanso, y que disfrutes del fin de semana
Un besoooooooooooooooooooo
¡Guapísima VICTORIA!, ¿como sigue ese hombro?... a juzgar por la foto muy bien, je, je, je. Un abrazo de buenas noches y ¡Feliz fin de semana a todos/as!.
El dolor silencioso es el más funesto.

Jean-Baptiste Racine
(1639-1699) Escritor francés