D. Justino Peñalva Ortego, HORTIGUELA

éste fue mi maestro. y el de muchos otros niños del pueblo. Un gran hombre y gran pedagogo que nos supo transmitir el amor por la vida, el respeto al prójimo, nos inculcó los valores éticos y morales además de hacernos ver lo importante que era la instrucción para ganarse el sustento. Yo tuve el privilegio de estar toda mi enseñanza básica con él.
Siempre ha estado en mi recuerdo y mi corazón y hoy quiero poner su imagen, después de muchos años que hace que ya nos dejó; como pequeño homenaje a su memoria.
(24 de Agosto de 2010)
Recordando Ausente, por los sueños tu corazón navega,
pero tu cuerpo así abandonado respira
buscándome sin verme, completando mi sueño
como una planta que se duplica en la sombra.
Erguida, serás otra que vivirá mañana,
pero de las fronteras perdidas en la noche,
de este ser y no ser en que nos encontramos
algo queda acercándonos en la luz de la vida
como si el sello de la sombra señalara
con fuego sus secretas criaturas.
Marce, pero en Cuba, ocurria igual, mi buena maestra de primaria, como estaba muy viejecita, nos lo contaba todo, en algunas ocasiones, nos hablaba de cosas que no todos entendiamos, yo la recuerdo mucho, y lo que nos decia tambien. Esa proverbio fue arto conocido, debe haber sido antes de yo nacer, porque, la historia da testimonio y mi papi tambien Hubo una etapa, que los pobres maestros pasaron sin cobrar largos meses, tambien coincidimos que los campesinos
la clase mas humilde de casi todos,...
Angélica. Tienes razón. Yo siempre lo llevaré en mi corazón. Fueron muchas y buenas las ideas que Él nos trasmitió a todos sus alumnos. Además del periodo obligado por la ley
para los alumnos jóvenes, yo tuve la suerte añadida de ir algunas meses a clases nocturnas, que previo un pequeño estipendio, nos daba a cuantos así lo solicitábamos.
Con este pequeño dinero, Él mejoraba un poco su menguado sueldo que en aquellos tiempos tan lejanos tenían los educadores. A este respecto, por estas tierras...
Marce se que te sientes en estos momentos, orgulloso, de ver
como el nombre del querido maestro Justino, que tu trajiste
a estas paginas tan agracecido, como su alumno que fuiste. Ha sido ha sido retomado y a trascendido aun mas, por los preciosos caminosdel sab. er.
Un abrazo
Angelica.
Gloria eterna al venerable profesor, del cual deben tomar ejemplo
losjovenes maestros de hoy. Aprovecho para saludar a los, que por
dificile caminos del mundo, siguen las rutas de los grandes educadores
e lmparten, la enseñanza. Nuestros tenaces hermanos cubanos y de otros
paises, que han dado hasta la vida, en aras de tan grandiosa tarea.
Un abrazo
Angelica.