A la derecha, la vivienda de la antigua cantina: cuantas vasos de vino se bebieron y jotas se cantaron aquí. ¡Qué tiempos aquellos!
Hasta la madre naturaleza parece aliarse en contra del cauce del río de Santa Casilda en el Puente Pequeño.
¿Dónde están los cangrejos autóctonos que tantas tardes pescábamos de niños con caña, retal o a mano?
El río Oca tranquilo y cristalino por este lugar; rebelde y sin cauce fijo por tantos otros lugares. Otra herencia desafortunada de la Concentración Parcelaria.