En el paño Norte del cementerio, y para que las tumbas no floten en caso de encharcamiento, se observa un hueco en el muro o drenaje para la salida del agua. Estos sí que usaban la cabeza, y no solo para la boina. Los de la boina no andan muy lejos de estos paños.
Se ve poco movimiento de personas interesadas en visitar "on line" esta Web con aperos de labranza en Los Barrios de Bureba.
Gatera en una puerta que no tiene casa.
Esta primavera... ¡volveremos!
Los montes Obarenes con la Mesa de Oña a la lejanía.
Preciosas flores adornado la calle del pueblo.
Panorámica tomada desde el alto de la iglesia. Viviendas dispares al fondo.
Todavía queda algún gato por el pueblo que pueda utilizarla ¿hasta cuándo?
Vista tomada desde el depósito de agua potable en el alto de Conejeras o antiguo y desguazado campo de tiro.
La ermita a la derecha de la calle. Lugar de reunión para las celebraciones litúrgicas a lo largo del año; sobre todo, en tiempo frío y de escasos feligreses.
Y en esta primavera volverán a poblar las escasa eras que aún quedan.
Siempre en guardia, siempre alerta vigilando el caserío de Hermosilla.
Calles silenciosa esperando la avanzada primavera para que los primeros jubilados vuelvan a su cerradas casas.
Y... por aquí nos vamos a Poza de la Sal o a Salas de Bureba.

Tú puedes elegir.
No lo sé; pero un vistazo al corrector ortográfico que lleva incorporada esta Web daría otro brillo a los textos que se escriben y cuelgan en ella.
No me cave duda el primer que llegamos simpensar a oña la sospresa cuando nos levantamos y encontramos juto a sumo as tercio que maravilla fue lo que más no impresionó a parte de otros muchos encantos que descubrimos es la ciudad y todo sus alrrededores de verdad una maravilla