Así jugamos a La Tuta en nuestro pueblo.
Nosotros, en Fuente Úrbel, grandes y pequeños, al salir de misa jugábamos a “La Tuta” delante de la puerta de la casa del señor Valeriano.
La Tuta era un cilindro de madera, normalmente de encina o de roble, de unos 16 o 18 centímetros de alto. Encima se colocaban las pesetas y, con dos discos de hierro que llamábamos “tangos” —uno más pequeño que el otro—, intentábamos derribarla.
La estrategia para ganar consistía en dejar el tango pequeño lo más ... (ver texto completo)
Nosotros, en Fuente Úrbel, grandes y pequeños, al salir de misa jugábamos a “La Tuta” delante de la puerta de la casa del señor Valeriano.
La Tuta era un cilindro de madera, normalmente de encina o de roble, de unos 16 o 18 centímetros de alto. Encima se colocaban las pesetas y, con dos discos de hierro que llamábamos “tangos” —uno más pequeño que el otro—, intentábamos derribarla.
La estrategia para ganar consistía en dejar el tango pequeño lo más ... (ver texto completo)