Un hombre y una mujer
dos almas mortales
vestidas de sonrisas permanentes.
Cuatro manos desnudas
ceñidas unas con otras
pasos acompasados en la distancia
regazo abierto que los ampara,
reposan sus rostros
entre besos y sonrisas
en el pecho cálido amigo ... (ver texto completo)
dos almas mortales
vestidas de sonrisas permanentes.
Cuatro manos desnudas
ceñidas unas con otras
pasos acompasados en la distancia
regazo abierto que los ampara,
reposan sus rostros
entre besos y sonrisas
en el pecho cálido amigo ... (ver texto completo)