P. S. Buenos dias y un Saludo
ahora tengo que salir, pero ya procuraré entrar despues
estoy muy ocupado, arreglando papeles pero no hay problemas

hasta luego
Buenas tardes Luis ya notabamos tu ausencia.

Un saludo.
POEMA PARA UN ARTESANO LLAMADO JOSÉ

María, en Nazaret, era la esencia
purísima del júbilo y del gozo;
y tú, el callado manantial, el pozo
donde bebía el sol su transparencia.

María era la flor de la ternura,
el vuelo angelical de la paloma;
y tú, José, el regazo de su aroma, ... (ver texto completo)
Carta a una niña-madre

Cuando pasaste a mi lado, con una sonrisa pura y diáfana, con tu cara de niña que apenas comienza, me llenaste de vida. Cuando observé tu barriguita redonda y abultada comprendí que estabas embarazada.
Entonces, una explosión de contradicciones ocurrió dentro de mí. Miré tus ojos tan vivos, tan limpios, tan expresivos, espejo de tu alma, y vi que reflejaban una angustia terrible. Entendí en un segundo tu tragedia y tu gozo. Tragedia por el qué-dirán. Por las horas de angustia ... (ver texto completo)
El sol no se avergüenza de ponerse, no siente nostalgia de su brillo matutino, no piensa que las horas del día lo están echando del cielo.
No se experimenta menos luminoso ni hermoso por comprobar que el ocaso se aproxima, no cree que su resolana sobre los edificios sea menos importante o necesaria.
Cada hora tiene su gozo.
El sol lo sabe y cumple hora a hora su tarea.
¡Ah... si todos los ancianos entendieran que su sonrisa sobre los hombres puede ser tan hermosa y fecunda como ese último ... (ver texto completo)
Cuando una noble vida ha preparado la vejez, no es la decadencia lo que ésta recuerda: son los primeros destellos de la inmortalidad.
Es estupendo ver un viejo que asume la segunda parte de su vida con tanto coraje e ilusión como la primera.
Para ello tendrá que empezar por aceptar que el sol del atardecer es tan importante como el del amanecer y el mediodía, aunque su calor sea muy distinto.
Para el profano la ancianidad es invierno; para el sabio es la estación de la cosecha.
El crepúsculo de la vida trae consigo su propia lámpara.
Hay una primavera que no vuelve jamás y otra que es eterna;
la primera es la juventud del cuerpo, la segunda es la juventud del alma.
NO ES VIEJO

No es viejo aquel que pierde su cabello o su última muela, sino su última esperanza.
No es viejo, el que lleva en su corazón el amor siempre ardiente.
No es viejo el que mantiene su fe en sí mismo, el que vive sanamente alegre, convencido de que para el corazón puro no hay edad.
El cuerpo envejece, pero no la actividad creadora del espíritu.
El cielo esta dentro de ti.

Aprende a vivir en el paraíso.
No es preciso morir para ir al cielo...
Aprende a crear el paraíso de la alegría.
Perdona siempre y sigue adelante evitando cansarte.
No des importancia a lo que dicen de ti.
Deja que tu alegría brote de lo intimo de tu corazón bueno y generoso.
P. S. Buenos dias y un Saludo
ahora tengo que salir, pero ya procuraré entrar despues
estoy muy ocupado, arreglando papeles pero no hay problemas

hasta luego
El cielo esta dentro de ti.

Aprende a vivir en el paraíso.
No es preciso morir para ir al cielo...
Aprende a crear el paraíso de la alegría.
Perdona siempre y sigue adelante evitando cansarte.
No des importancia a lo que dicen de ti.
Deja que tu alegría brote de lo intimo de tu corazón bueno y generoso.
Así como trates al otro, también serás tratado”.

Si quieres ser soportado, soporta también al otro. Perdona y recibirás perdón. Ten compasión con el que falta y obtendrás compasión de los demás. Consuela al triste y serás consolado. Enseña al equivocado y te ayudarán. Así como trates al otro, también serás tratado”.
Buen menú, señor...

Letra de Karl Zöllner

Camarero...

Señor...

Camarero...
... (ver texto completo)
Yo no me acuerdo...
Lo que anunciaban, esta rico, pero estas morcillas no estan tampoco mal
¡Enséñame, Señor, a perdonar!
Tus brazos en la Cruz, escarnecido,
son un abrazo abierto al que te ha herido,
la ofrenda del Amor sobre el altar.

Llagado, solo y próximo a expirar,
nos legas tu perdón en un gemido,
entregas hasta el último latido,
mas sabes volveremos a pecar.
... (ver texto completo)
Me he puesto de buen humor
al ver que estaba lloviendo;
no se cual es la razón,
pues el por qué no lo entiendo.
Se que cuando veo llover
se despierta mi alegría,
aunque en otros suele ser
fuente de melancolía.
Me gusta darme un paseo
por la calle mientras llueve; ... (ver texto completo)
Para el amor y la muerte, no hay cosa ni casa fuerte.
En la batalla del amor, el que huye es vencedor.