Hacer amistad con el ignorante, es tan tonto como discutir con el borracho.
Gran parte de la vitalidad de una amistad reside en el respeto de las diferencias, no sólo en el disfrute de las semejanzas.
Entre dos individuos, la amistad nunca viene dada, sino que debe conquistarse indefinidamente.
En la amistad y en el amor se es más feliz con la ignorancia que con el saber.
El nombre de amigo es corriente, pero la fe en la amistad, rara.
El amor es una amistad con momentos eróticos.
El amor es el deseo de obtener la amistad de una persona que nos atrae por su belleza.
Como se sabe, los negocios pueden dar dinero, pero la amistad raramente lo hace.
Aparta la amistad de la persona que, si te ve en el riesgo, te abandona.
Puerto Padre siempre fue una ciudad muy tranquila, donde la delincuencia era casi desconocida y no se efectuaban asaltos a sus ciudadanos, con una excepción, que le sucedió, o mejor dicho, “fue invento” de un personaje muy popular en nuestro querido y nunca olvidado pueblo; conocido por dos apodos, Guaguancho”, o “Nene La Luna”.

Hace muchos años, cuando él era aún muy joven, acostumbraba concurrir casi todas las noches, a las casas de lenocinio en los márgenes de nuestra ciudad, donde, después ... (ver texto completo)
En Puerto Padre vivía un distinguido caballero de la raza de color, que se llamaba Elpidio La Rosa, quien tenía dos hijos, el menor de los cuales era conocido por sus coterráneos como “Chicho Bemba”, quien según los comentarios pueblerinos estaba tan bien dotado como el famoso Isidro Guillén.

Chicho, tenía una gran aversión al trabajo, al extremo de que, inclinando una de sus manos hasta casi tocar su brazo, consiguió, a fuerza de mantener esa posición constantemente, no poder volver a enderezarla, ... (ver texto completo)
"Kurile", uno de esos infelices que ha deambulado por las calles de Pto. Padre por décadas, recibiendo la caridad de todos - a veces los insultos -, fue llevado a un hogar de emergencia pues ya, a causa de la pésima situación, nadie podía compartir un poco de alimento con estos infelices. En el hogar lo bañaron y le dieron ropas y comida. Esto fue en los tiempos de la avalancha de balseros que salían de Pto Padre y quizás esto explique que, un tanto desorientado por aquella inusitada suerte, la exclamación ... (ver texto completo)
Aun cuando la calle estaba muy dura, tres de los más connotados "tánganas" del pueblo se las habían ingeniado para conseguir la importante suma - en esos tiempos - de 5 quilos. En plena discusión sobre el destino de aquella fortuna, el más sobrio de los tres, frotándose las manos, dijo: "... estamos hechos, vamos a comprar 3 quilos de aguardiente y 2 quilos de pan...", pero el más borrachín indignado protestó: ".... señores, por favor, ¿para que tanto pan?..." -
Octavio Martínez tuvo una vez una tiendecita donde tenía de auxiliar a Lenchito. En las ocasiones cuando Octavio tenía que hacer algo en la trastienda y dejaba solo a Lenchito, temiendo que este se dejara vencer por la tentación de comerse subrepticiamente algun guinéo, o un paniqueque, o alguna otra golosina, siempre le exigía: "... silba!, Lenchito, silba!.." -
Eran los años flacos. Nicolás García y Fife se habían tomado varios tragos en el Café de Mongo Pacheco y la cuenta había llegado a niveles alarmantes. Cuando la hora de liquidar se hizo inevitable, obviamente refiriéndose a cual de los dos había que extenderle crédito a largo plazo, Nicolás le pregunta a Mongo: ".... bueno, Pacheco, de que la'o quréis caer?...." -
Aporte de Gote Pereda