En uno de los que gozaron de más favor cerca de los nobles de
España, contábase esta aventura en tiempo de Carlomagno. He aquí su argumento.
La víspera de
San Juan, salió de su
castillo el marqués de Mantua, acompañado de muchos de sus caballeros, y con ellos emprendió el
camino de una floresta que bordeaba el cauce de un
río, con ánimo de entregarse a los placeres cinegéticos. Era el día caluroso, y la
caza abundante. A la caída de la tarde sentáronse marqués y acompañantes a la orilla del camino,
... (ver texto completo)