Estuve a punto de ir a residir a este pueblo, bueno a una dehesa de su termino. Mi familia queria ir de guardeses y al final no aceptaron la oferta. No recuerdo el nombre de la dehesa.
En este número de EL PAPEL DE VILLATORO, se recuerda el paso por Becedas, para el tratamiento a su enfermedad por una curandera de Becedas, de Teresa de Cepeda y Ahumada.
La foto es del mess de Julio, pero en Vallejera sobra el decir que hay que sentarse al sol para estar agusto, las cuñadas lo hacían todas las tardes en el prao.
Las primas en el prao, la chica con un año empezaba a caminar.-