Otoño, sinfonia de ocres dorados y
castaños de
amaneceres melancolicos y atardeceres impresionantes, y yó me desprenderé de mis hojas muertas, todo se rejenera, y puede que una mañana soleada, snria al ver como en las yemas de mis dedos han crecido brotes nuevos, brotes de nuevas sensaciones, nuevos olores y
colores, y respiraré un aire nuevo, lleno de suave calor, y recordaré mi infancia, donde todo era quietúd, paz, armonia, gama de colores calientes, ilusiones,
felicidád.
Todo esto un poco bucólico,
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