Cuando la bomba funcionaba con el
molino de viento, y este escaseaba, había muy poco
agua y la cola de cántaros daba la vuelta a la
plaza. Mientras se esperaba la vez, se cotilleaba todo lo cotillable del
pueblo y algo más, pero sín mala intención.Tal vez de aquí saliera la idea de la revista Hola.
Un saludo paisanos.