Yo no soy de Rapariegos, ni nada he tenido que ver con este maravilloso pueblo, hasta hace 10 años, que conocí a una mujer maravillosa y me llevó hasta allí. Mi nacimiento es muy lejano, mi vida ha transcurrido un poco más cerca, pero por mi trabajo me acerqué a este pueblo, y disfruto como un enano cada vez que voy a visitarlo. La pena son los pequeños enfrentamientos que hay entre sus vecinos, es lo único que le sobra a este pueblo genial, lleno de gentes amigables y buenas. Cada uno somos de un ... (ver texto completo)