¡vaya una coplilla que les has puestos aquí a mis colegas...!, a esas horas (como las cinco de la mañana....), allí estaban debajo el
balcón, improvisando una (para mí), inolvidable
banda sonora con una chinfla de hojalata, un contenedor de basura, y un carretillo, ¿se puede pedir más...?.
Del vientre no me acuerdo, aunque a lo mejor algo de temor si pasé esa
noche, que por si las moscas me acosté vestida..., echamos unos
bailes, una copichuela, algún dulce, y luego me dejaron en paz, al día siguiente
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