En mi soledad, mientras estoy “taconeando” con mis dedos en las teclas del ordenador, observo de reojo todo lo que me rodea en este foro de los vegatos. Es desolador, el polvo está germinando entre los surcos del abecedario de sus ordenadores; los ratones, durmiendo a patas y rabos sueltos sobre las alfombrillas, sin temer la presencia del gato de cinco patas sobre sus lomos; los ordenadores, más cerrados que ostras con candados; los altavoces, amargamente enmudecidos ante interruptores en negra ... (ver texto completo)