Pues todo eso forma parte del pasado, ni
vaquillas, ni gatos, ni carne, solo quedan los
bailes por la
noche, y el
bar, pero siguen siendo las mejores
fiestas mientras lo que no falte sea gente del
pueblo que venga esos días.
Por cierto, Mª Carmen, yo si me acuerdo del Herrero, aunque muy ligeramente, tendría unos 10 años, pero si me acuerdo, saludarnos cuando subiamos por el
camino del
río.
Un saludo
Ricardo.