Cada Otoño sufrimos la misma metamorfosis. Volver a la rutina, al despertador (yo ya me he liberado de él).. a los horarios, a la nevera llena, no ya de tinto de verano o cervezas, o el refrescante gazpacho... si no de la proporción correcta de grupos alimenticios. Algunos hacen el firme propósito de perder esos kilos de más ganados gracias a la buena vida y al asueto, en acudir al gimnasio, ellas, al nuevo maquillaje, al pelo, a la peluquería, decir adiós a la rejuvenecedora siesta, a la lectura ... (ver texto completo)