Las gentes de Santiago de Aravalle siempre fueron laboriosas y entrañables. La mutua ayuda en laa labores del campo, en la siembra y recogida de los frutos, del heno para en la fecha del patrón, Santiago Apostol, poder disfrutar y agasajar a los amigos de los pueblos vecinos que acudian a darles compañia. Las matanzas, reunidas las familias enteras. La unión general a la hora de limpiar calles, la regadera del rio y la presa para poder regar las muchas huertas sembradas de patatas, realizar la limpieza ... (ver texto completo)