Soy uno de los pocos que podía disfrutar de las vistas de las cuestas, parece ser que desconocidas por la inmensa mayoria de la gente del
pueblo. Desde ha ce tiempo aguanto como un sitio que podía ser precioso y digno de orgullo lo están transformandoen una escombrera. Además la gente tira colchones, lavadoras, y variedad de objetos que llevan compuestos que el medio por sín sólo no puede eliminar.
Me averguenzo de mi pueblo cada vez que lo veo, y espero que no salga el típico que me califique de
... (ver texto completo)