Por detras de la
fuente estan las corraleras, nos contó un señor hace años ha en las
fiestas del
pueblo, bien de mañana, y algo alumbrados que estabamos, que una vez tuvo que matar un perro ahí porque no tenian casi para
comer ellos, y no podian mantener al perrillo, y de la piel del perro o de lo que sea, se hizo una tambora, y como cantaba el perro después de muerto.
Es una
historia verídica, que conste.