Después de tantos años de seguimiento incondicional, echo de menos un poco de orden en la noche de San Antón: Quiero decir, que los jinetes, sigan al mayordomo, y no como algunos "notas" a su libre albedrío; y que las lumbres no se limiten a "superhogueras" en la calle principal. ¡Es que nadie va a establecer unas mínimas normas de estar". Allí nos vemos.!
La casa de las cebolletas por dentro estara muy bien, pero es exteriormente una guarrería.
Yo tambien veraneaba en San Bartolo, habéis subido a la tripa? chuchi.
Hola, somos unos chicos de Santa Maria de la Alameda y Navas del Marques, y este viernes nos vemos en las luminarias con nuestros 4 caballitos y kilo y kilos de chuletas.
Pero se nota que solo has crecido fisicamente.
Un Praeño.
No me lo creo por que ya lo veras.
Ya queda menos para las lumis!! nos vemos todos allí. 16/1/2004.
Deberia de acondicionarse el poblado de alamín como urbanizacíón, rehabilitando las casas y la iglesia abandonadas, así se crearía un espacio rural con casas clásicas muy atractivo para los veraneantes y también se evitaría el exceso de chalets alrededor del casco histórico de Villa del prado.
Somos de los Madriles...las luminarias estan muy bien; porque os iluminan. Tengo ganas de ir haber si nos iluminan...que falta nos hace.BESITOS.
Yo solo mande uno Ha sido cosa del Chino.
Hay una historia que un Sr. De Villa del Prado colgo una botella de Vino en la bola donde esta el pararrayos y la cruz subiendo por el cable del pararayos y dijo que algun dia su hijo la recogeria y beberia, pues como el valor que tubo el padre no se transmitio al hijo o que tenia mas cabeza que el no subio.
Es sobrecogedor oir las campanas cada domingo a las 12 horas
Viva la viergen de la poveda.
"Virgen de la Poveda del manto blanco ¿qué tienes en tu ermita, que huele tanto" Quizá ésta jota antigua se refiere al olor de la humedad que debía haber antes cuando el río se desbordaba con más frecuencia que ahora ¿alguien lo sabe?
En invierno también es bonita la Poveda.
ésta pradera de La Poveda se convierte a veces en un mar, cuya agua besa los pies de la Virgen, reina del Alberche.