EL FINGIMIENTO FELIZ (O LA FICCIÓN AFORTUNADA)
Hay muchísimas mujeres que piensan que con tal de no llegar hasta el fin con un amante,
pueden al menos permitirse, sin ofender a su esposo, un cierto comercio de galantería,
y a menudo esta forma de ver las cosas tiene consecuencias más peligrosas que si su caída
hubiera sido completa. Lo que le ocurrió a la marquesa de Guissac, mujer de elevada
posición de Nimes, en el Languedoc, es una prueba evidente de lo que aquí proponemos
como máxima.
Alocada, ... (ver texto completo)
Hay muchísimas mujeres que piensan que con tal de no llegar hasta el fin con un amante,
pueden al menos permitirse, sin ofender a su esposo, un cierto comercio de galantería,
y a menudo esta forma de ver las cosas tiene consecuencias más peligrosas que si su caída
hubiera sido completa. Lo que le ocurrió a la marquesa de Guissac, mujer de elevada
posición de Nimes, en el Languedoc, es una prueba evidente de lo que aquí proponemos
como máxima.
Alocada, ... (ver texto completo)