Curiosamente, ayer mi hijo pequeño, el de 18 años hizo su primera donación de sangre y me sentí tremendamente orgullosa porque salió de él, espontaneamente. Estabamos en el hospital acompañando a mi marido que por desgracia lleva allí ingresado desde el fin de semana. Salió de la habitación sin decirnos nada y al ver que tardaba me alarmé y le llamé por telefono, me dijo: mamá no te preocupes que estoy haciendo una buena acción. Es un niño maravilloso, tendríais que conocerle me alegra la vida y ... (ver texto completo)