Que sepan todos los
pueblos de los mis reinos de
Yepes, que en uso de mi poder, al que nadie menoscaba, más absoluto y real, que antes de que estallara, la rebelión de que sufren las ciudade capital del imperio; condeno, sin enjuiciarles y con sentencia inmediata, a todos aquellos separatistas de más talla, a sufrir en sus propias carnes la humillación popular, serán tirados al
rio de la veguilla sin prenda alguna.
Firmado en Yepes, Vuestro Emperador.