Lo que está pasando es como si en una casa particular, llena de deudas y con ingresos míseros, los hijos con todo el "derecho" del mundo, exigiesen a sus padres, una y otra vez que arreglen las goteras, sube un poco más la calefacción, ponme de comer bogavante, comprame este y esto de tal marca, dame para vacaciones y para el fin de semana, etc, etc. Hay que ser un poquitín serios, de donde no hay no se puede sacar. Podremos saber o intentar saber quien o quienes son los culpables, pero lo hecho, ... (ver texto completo)
Lo que pasa es que nuestros padres nos dicen que toca comer mortadela y vemos como ellos se ponen hasta la gorra de bocatas de jamón y los más "decentes" se lo comen a escondidas cuando nos mandan al cole. La paciencia del ciudadano tiene un límite