El abandono al que está siendo sometido Ocaña es tan brutal que a los que amamos y sentimos esta localidad, nos produce un auténtico desánimo y nos sume en una profunda tristeza. Nada, aquí no se mueve nada. Aquí nadie se manifiesta, ni critica el estado de desolación en el que se encuentra la Villa. Nada, aquí la actividad es plana. Nadie se ha dado cuenta que Ocaña ha hipotecado su bienestar para muchos años. Nada, aquí sólo hay absurdas ideologías, pequeños clanes familiares que relantizan todo, ... (ver texto completo)
Llevas mucha razón Anselmo. También hay que añadir que durante muscho tiempo se ha estado mas pendiente en hundir en lo personal al político vencido en las urnas que a hacer proyectos encaminados al progreso de Ocaña.