Al contrario de lo que dice el mensaje anterior, yo sostengo que quien apesta no es la persona que ha escrito el mensaje, sino el mensaje mismo. Es de sobra conocido que la opinión de las personas puede ponerse en duda todo lo que se quiera, pero poner en duda a la propia persona es otra cosa, muy distinta desde luego. Claro, que para poner en duda la opinión de otra persona es necesario tomarse la molestia de escucharle o de leer lo que escribe. Esto es algo que la persona que ha escrito el mensaje ... (ver texto completo)