Esa
carretera maldita, en la que muere nuestra gente, nuestra
familia, nuestros
amigos o tal vez solo nuestros vecinos. Ese cerro pequeñito que con
La Guardia nos parte el
camino, que nos impide la visión de quien viaja en el otro sentido.Ese alto, ultimo, que varios han sufrido, nos está quitando la vida, poco a poco, pero sin respiro.Proponga el
Ayuntamiento el allanar el camino y recemos nosotros por los que en el han caido.