ha sido pequeño. Porque no solamente he trabajado en verlos, y examinarlos, que es lo que el Consejo mandó, sino también en cotejarlos con los originales mismos que estuvieron en mi poder muchos días, y en reducirlos a su propia pureza en la misma manera, que los dejó escritos de su mano la santa madre, sin mudarlos, ni en palabras, ni en cosas de que se habían apartado mucho los trabajos que andaban, o por descuido de los escribientes, o por atrevimiento, y error. Que hacer mudanza en las cosas, ... (ver texto completo)