Vigía en el altozano
Caballero de escudo y lanza
Y de espada en la mano.
Fueron días gloriosos
Donde se gano pasta
Que se llevaron hasta
Los duros especiosos.
Los recuerdos ya son lejanos
Pero en la historia hay Sejanos
El villano era honesto
Llevando uvas en su cesto.
La merienda del trillador
Es la misma que la del aguador
Aquel era un mentiroso
Estando como poroso
Y además perezoso
Era como el gran oso.
El alero del tejado
Tiene las tejas rotas
Caen en la pared gotas
Y llueve sobre mojado.
La nieve esta cayendo
y de nevar no ha parado
pues el campo se ha tapado
Espero vaya lloviendo
La ciudad encantada
la imaginación suelta
y por estar acabada
su tonalidad resuelta
y estar poco alabada.
Hay quien medra quitando
Al pobre la peseta
Y se va desquitando
La valiosa receta
Por llevarla equistando
es de la iglesia?
Las cosas pasan aprisa
Y el tiempo no retorna
Dejamos en la cornisa
la puerta que no entorna-
El hombre siempre dudoso
Y camina pensativo
Porque no es recreativo
Siempre ser tan bondadoso.
Buena es la alpargata
De esparto de la sierra
Orilla del cabo de gata
Esto estaba entre tierra.
Todo se compra y vende
Y no importa su color
Pero como no el olor
Para aquel que revende.