Los duendecillos se reunen, saben que sólos no lo pueden conseguir, pero también saben que los animallillos del bosque sólo necesitan un empujoncito más para entrar en su
ejército...
A la burbuja no le queda más que una ligera y fina estructura, todas sus capas se han ido derrumbando...
Los duendecillos están contentos, ven cerca la liberdad, la ilusión, ven como el bosque puede volver a ser lo que era, con todos los animales juntos, sin cangrejos intrusos que se entrometan en sus asuntos...
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