Todos queremos un mundo más justo, más solidario, todos ensalzamos la libertad, hablamos de igualdad de oportunidades para cualquier ser humano, aborrecemos la tortura, la opresión, las dictaduras; todos sonreímos con los finales felices y lloramos con los trágicos. Nos duele el dolor de los más débiles, la indefesión de los desprotegidos, la miseria de los parias, el sometimiento de los esclavizados. Somos adalides de una causa justa y sin embargo, NO NOS MOVEMOS DE LA PUñETERA POLTRONA COMO NO ... (ver texto completo)