El abandono al que está siendo sometido Ocaña es tan brutal que a los que amamos y sentimos esta localidad, nos produce un auténtico desánimo y nos sume en una profunda tristeza. Nada, aquí no se mueve nada. Aquí nadie se manifiesta, ni critica el estado de desolación en el que se encuentra la Villa. Nada, aquí la actividad es plana. Nadie se ha dado cuenta que Ocaña ha hipotecado su bienestar para muchos años. Nada, aquí sólo hay absurdas ideologías, pequeños clanes familiares que relantizan todo, ... (ver texto completo)
Tienes toda la razón del mundo, Ocaña no se mueve, va a la derira, pero da igual, sino temenos ayntamiento es igual, si nuestros hijos estan en barracones, si cuando llegan las fiestas y cortan la carretera nadie sabe donde paran los coches de linea da igual la culpa no es nuestra siempre sera de otro, en Ocaña siempre es igual.