OCAÑA: Me resulta increíble que haya ocañenses que prefieran...

Me resulta increíble que haya ocañenses que prefieran que su pueblo siga siendo un pueblo muerto, sin vida para los jóvenes, donde, por ejemplo, te tengas que ir a Aranjuez para ver una simple película en el cine.
Yo, como ocañense, voto por un pueblo en crecimiento, de casas, pisos, más habitantes y, como consecuencia, más servicios para todos.
Lo que está claro es que para que Ocaña crezca hay que demoler casas viejas, derrumbadas, abandonadas, vacías, que afean nuestro pueblo. No tiene ningún sentido que estén ahí, pudiendo convertirse en viviendas para la gente que viene a nuestro pueblo, por su cercanía con la capital de España y su calidad de vida.

Como anécdota: cuando he venido este fin de semana a Ocaña, he visto que han derrumbado la casa donde nací hace 25 años. Al principio he sentido un pequeño vacío, pero en el fondo me he alegrado, porque en un futuro, no muy lejano, levantaran nuevas viviendas. Ese edificio está situado en una de las calles principales de Ocaña, estaba abandonado, viejo, sucio, las paredes afeaban la calle.
Sé que su demolición beneficiará a mi pueblo. Y me gustaría pasar por delante de esas viviendas nuevas y decir orgullosa a mis futuros hijos: ¡Mirad, aquí nací y viví yo hace años¡.