Y sobre nuestra Semana Santa, esta bien pero tampoco hay que pensar que es la mejor del mundo. Este ha sido siempre uno de los grandes problemas que tenemos las gentes de Ocaña, que nos pensamos que somos el ombligo del mundo y esto nos lleva a creernos superiores a la gente de los pueblos de alrededor. Sobre Semanas Santas no podemos compararnos con muchas de las que hay en España, incluso de algunos pueblos no muy conocidos que no tienen ningun titulo de declaracion de interes turistico nacional.