Me parece vergonzoso ir a Ocaña con una cinta métrica y tomar medidas de su plaza para hacer en Noblejas una más grande. También es vergonzoso que no se concedan licencias de obras hasta que los pisos de la plaza no se vendan. Lógico, si están en un extremo del pueblo y te pegan un sablazo de miedo por uno. ¿Qué sentido tiene hacer una plaza nueva en un extremo del pueblo y prohibir nuevas construcciones hasta que no se vendan los pisos de esa plaza? ¿Por qué no se pensó antes en remodelar la plaza actual y así innovar un poco en la arquitectura de Noblejas? Porque esa plaza no deja de ser una burda copia de la de Ocaña, incluyendo los arcos.