Amigos de Madrigal, soy de
Madrid. De niña veraneaba en Talavera y para mí lo mejor era cuando íbamos a Madrigal. Ahora que tengo 24 años mi sueño sigue siendo comprarme una casita allí. Así que tengo el corazón partío entre Altarejos (el
pueblo de mi madre en
Cuenca) y Madrigal. Desde luego es el sitio más bonito que conozco. Qué envidia me dais los que lo podéis disfrutar, tanto en
verano, como en
invierno. Un beso para todos, especialmente para Tania, de Alcalá. Ana (prima de Patri).