En dos años, la burbuja habrá estallado de tal forma, que la inmensa mayoría de los españoles hipotecados, tendrá una deuda sobre un bien sobrevalorado. A día de hoy, invertir en Las Ventas, esperando que en dos años, suban los precios, como en cualquier otra parte de España, claro, es tan descabellado como enlatar aire, y pretender encontrar compradores. Eso sí, si le añadimos los problemas de este pueblo (sin teléfono, sin policía, problemas de suministro eléctrico a los vecinos de nuevas viviendas...), la cosa pinta de mal en peor.